Recojo y sigo paleando, me quedan aproximadamente unos 4 km más para terminar el “sondeo” y luego volver a tierra. Está claro que hay que investigar zonas nuevas para hacerse con más marcas, ya que las cartas náuticas no nos ofrecen todo lo que hay bajo nuestro casco. Estos días me los tomo con mucha tranquilidad ya que al final de la jornada te encuentras con más de 15 km a las espaldas y no es plan de hacerlos a cara perro. Al terminar con la zona y ya con varias marcas nuevas en mi poder me dirijo hacia el punto de partida, no sin antes deslizar un par de mis muestras preferidas para que se mojen un poco. Cuando me quedaban unos 2 km para llegar observo un botellín de cerveza que anda flotando, me acerco y lo recojo, lo pongo en el tambucho trasero para tirarlo en tierra. Pienso en lo guarra que es la gente y lo poco que cuesta guardar la basura en una bolsita y luego tirarla, pero bueno, hay gente para todo. Pues bien, fue recoger la botella y mi caña izquierda comienza a cabecear y a soltar carrete, “la picada promete”. Peleo durante un par de minutos, y cuando lo tengo cerca…¡¡¡Un ballesta!!! Está claro que este año están arrasando por todo el litoral. Su tamaño es mediano así que lo libero de la potera y lo devuelvo al agua.
De nuevo suelto las líneas y todavía no han pasado 2 minutos cuando de nuevo vuelve la misma caña a sonar. Ya de mala leche comienzo a recoger a sabiendas de lo que hay al otro lado pero de repente la línea comienza a correr de un lado para otro y suelta carrete que da gusto. ¿¿Otro ballesta?? Me quedo con la duda y sigo luchando la picada, pero cuando veo su lomo plateado y su inconfundible figura comienzo a disfrutar de una preciosa bacoreta. Comienza a dar vueltas por debajo del kayak una y otra vez, preparo el bichero y cuando ya parece que está cansada logro pincharla y la subo al kayak.
Dio un peso de 1,400 y una buena lucha. En mi cabeza queda la casualidad de la recogida de la botella y al momento la picada… ¿Me lo habrá agradecido el mar dándome esa hermosa captura?
Quizás me esté volviendo loco con tanto kayak…
Quizás me esté volviendo loco con tanto kayak…
La jornada terminó con poco más de 17 km encima y con estas tres capturas.
Saludos a todos.
