domingo, 26 de abril de 2009

Faro de Trafalgar

Un día de viento moderado de hace algunas semanas, en el que la idea principal era la de salir por el Palmar, por motivos de oleaje, hizo que terminara en la playa de los Caños de Meca, a la altura del Faro de Trafalgar, una ensenada pequeña que está muy trabajada por los pescasub. Pero ya que estaba allí y viendo lo buena que estaba el agua por la zona me decidí a echar un ratito a ver que se cocía en sus profundidades.

El sol, una temperatura agradable y el paisaje de la zona ya merecían la pena, así que me acerqué a la orilla con el equipo preparado para abordar la entrada, en la que no tuve ningún problema ya que la escasez de olas me invitaban a entrar sin percances.
Poco a poco me iba dando cuenta de la claridad de sus aguas, a 8 metros debajo mía se veía el fondo.

Hice algunas paradas en partes donde se veía actividad a media agua pero no tuve suerte con ninguno de mis jigs. Me fui acercando con mucha precaución a la perpendicular del Faro, observando cada poco tiempo la corriente hasta que llegué a la línea donde ya comenzaba a tirar con demasiada alegría, así que me di media vuelta y comencé la búsqueda de alguna piedra. Logré dar con un buen tajo, una bajada de 8 metros hasta casi el doble y allí me quedé, primero jigeando y una hora después, viendo la escasez de actividad me fondeé un rato.
Carta de la zona con recorrido realizado

Mucho pez pequeño que devoraban el cebo sin piedad hacían el fondeo distraído con sus picadas, subí pequeños bodiones y baquitas que fueron devueltas al agua y solo me fui quedando con las mojarras de mejor porte.

Me cambié de sitio más a tierra, frente a los apartamentos y allí me entró un bodión mediano y también un bocinegro, pero el ruame no dejaba pescar en condiciones, con lo que decidí al poco tiempo de volver a tierra y dar por zanjada la jornada.
Un saludo a todos.

domingo, 12 de abril de 2009

Nuevas zonas.

Mis planes para la semana santa eran buenos para la pesca, siempre y cuando el tiempo respetara. El destino final sería Portugal, pero antes haría escala en La Redondela para saludar a familiares y probar suerte por aquella zona. Como siempre, el lugar estaría lleno de trasmallos y de barcos arrastrando a escasos 50 metros de la orilla, en busca de las famosas coquinas que por allí se degustan.
A las 7:00 de la mañana estaba en planta, un pinar me separa de la playa y cuando asomo la nariz al mar veo que está perfecta para navegar, así que hoy el día se lo voy a dedicar al curricán.




Ya en la orilla preparo los aparejos y muestras que voy a mojar en primer lugar. La entrada, sin olas, me permite embarcar sin ningún problema, un lujo cuando se entra desde la orilla. En breve comienzo a ver los trasmallos y voy sorteandolos para no enganchar mis dos líneas de curricán.


La profundidad por esta zona es poca, a dos kilómetros de la costa me encuentro con escasos 10 metros bajo mi kayak, aparte de la nula rugosidad del terreno, solo arena y quizás algo de fango. Pronto sale el sol por La Antilla.


Decido navegar paralelo a la costa dirección Isla Cristina, y en breve llegan las primeras picadas de caballas y estorninos. Dobletes y algún triplete entran a los vinilos y poco a poco voy subiendo algunas a bordo. Comienzan a llegar los barcos de faena para levantar los trasmallos, con lo cual me acerco un poco más a tierra pero siguiendo la misma dirección. Es curioso pero no se ve ningún barco de recreo por aquí, solamente barcos de trabajo, cosa que interpreto como que esto está más quemado que la pipa de un indio, así que cuando llego a Isla Cristina, me doy la vuelta y sigo curricaneando hasta el punto de partida. Antes de llegar observo como arrastra el fondo un barco en la orilla, de un lado a otro y definitivamente se me quitan las ganas de seguir pescando. Menos mal que por lo menos el día acompaña para navegar. La jornada terminó pronto, sobre las 11:00, con un puñado de caballas a bordo, algunas para asar y otras para entrarlas en aceite. Más de una treintena de boyas inundan esta parte...¿Nos estaremos cargando nuestro litoral? Tristemente creo que sí.


El tiempo no ha acompañado en todo el fin de semana, azotando con viento considerable, y, aunque sí he ido a Portugal para disfrutar del comercio y bebercio, lo he hecho sin mi montura, así que esta asignatura la dejo pendiente para más adelante...
Un saludo a todos.

domingo, 5 de abril de 2009

Mañana distraida.

Llevábamos ya toda la semana sms para arriba y sms para abajo deseando que estuviera aquí el sábado para quedar algunos compañeros y compartir mañana de pesca. Era la primera vez que compartiría jornada con Chapetón, Orvallo y Fon, y ya tenía ganas de ver como se desenvolvían en el agua. A las 7:30 estábamos en el sitio preparándo los bártulos y poco a poco iba llegando la gente. También se acercó JoseManuel 16, aunque sin kayak, un detalle por su parte el querer conocernos en persona. Sobre las 8:15 ya estábamos en la orilla preparados para comenzar a navegar.

Chapetón, Orvallo, Fon y JoseManuel16.


Curten ya iba de camino a la zona y por el camino se encontró con una sorpresa que rondaba sobre los 4kg y que echaba tinta... Llegados ya al punto comenzamos a subir y bajar jigs pero sin resultado alguno, en breve llegaban Galadit y JuanitoSM para echar también un rato.

Casi todo el grupo.


Al poco se separó el grupo en varios y nos dirijimos a una zona nueva que dias atrás había visto. En breve Orvallo subió un par de brecas de buen tamaño y Chapetón y yo nos decidimos a fondearnos. El pescado no comía bien y entraba muy pausadamente. Yo subí a bordo mi primer rascacio, pero lo devolví por tener un tamaño pequeño.



Rascacio




A la media hora aproximadamente Orvallo y Fon decidieron marcharse hacia tierra pues no se encontraban al 100%, así que nos quedamos Chapetón y yo fondeados. Capturamos algunas mojarras y obladas, Chapetón capturó un Corvallo. Volvimos a cambiarnos de sitio más hacia poniente y allí echamos el último rato antes de marcharnos.
Tres kilómetros y medio nos separaban de tierra y por el camino comenzaron a sobrarnos los gorros y gafas, ya que salió el sol y empezaron los calores de tanto remar.
Ya en tierra sesión de fotos, y recogida del material. A pesar de que el pescado no comió bien, pasamos un buen rato con todos los compañeros.

Capturas.




Chapetón y Raspacejo.




Mención especial para el compañero Pablomosh que se dió el madrugón para estar allí a la salida aún sin poder navegar con nosotros debido a problemas de salud. Aunque no pudo resistirse a dar algunos varazos desde el roqueo, capturando un par de bailas de buen tamaño. Te deseamos pronta recuperación y que termines tu proyecto pronto para compartir jornada juntos.

Pablomosh en acción





Un saludo a todos.

martes, 24 de marzo de 2009

LA GRAN KEDADA.

Hace como un mes se hizo firme la fecha de la kedada que se iba a celebrar en el Rincón de la Victoria y que los compañeros de Peskama (Pesca Kayak Malaga) iban a hacer posible con su desinteresada colaboración. Días antes recibía una llamada del compañero y amigo Caballa comentándome el tema e invitándome a que asistiera. Así que me he llevado más de 30 días rezando para poder ir y que ningún contratiempo surgiera para tal encuentro.
Pues bien, aunque la previsión del tiempo parecía que no iba a acompañar, el viernes sobre las 18:00 inicié mi pequeño viaje de 250 kilómetros con el kayak en la baca y con el coche lleno de bártulos preparados para la acción. Llegando sobre las 21:00 Arturo me fue a buscar al cruce donde quedamos y después de los saludos previos y recogida del amigo Francisco Kurricán nos dirigimos al chiringuito donde anteriormente habíamos quedado con MiguelMQ y Jesús Valero para cenar. Ya en la cena me di cuenta la magnitud del acontecimiento y de la buena organización del mismo, así que la cosa prometía.
Recapitulando instrucciones de Arturo sobre la mañana del día siguiente cerramos el festejo para dirigirnos a descansar, ya que pasadas 6 horas debíamos estar a pié de playa para preparar nuestras monturas y comenzar la ruta hacia el pesquero. A las 6:00 am estábamos ya en el aparcamiento que teníamos reservado para los miembros del evento, por supuesto, gracias a la intervención de la organización con el Ayuntamiento. Algunos miembros del grupo ya estaban allí y en breve comenzaron a llegar más compañeros, Rafa Bomber, Boinajj, Kabezon… Así que me puse manos a la obra y empecé a preparar mi kayak y poco a poco nos fuimos agrupando en el agua el primer grupo. Mientras íbamos hacia la zona tres (la más alejada) comenzamos a escuchar a compañeros por la emisora, comentando su llegada y posterior salida hacia mar adentro. Tres grupos y tres zonas dividíamos la concentración para a posteriori, reunirnos todos en la orilla después de la jornada de pesca.
Me impresionó la facilidad con que se coge profundidad en aquella zona, unos 40 metros a escasos 2 kilómetros de la orilla, cosa impensable en la zona donde habitualmente pesco. En la sonda se reflejaba una gran cantidad de actividad de camino a la marca y ya en ella me pareció un fondo de muy buena calidad y que seguro que nos aportaría buenas piezas.
Comenzamos a subir y bajar los jigs pero no nos dio tiempo de capturar nada cuando el viento hizo presencia y poco a poco su fuerza nos hizo desistir y nos invitó a marcharnos por nuestra seguridad. En breve, mensajes de la organización a través de las emisoras, nos iban informando en todo momento del estado de la mar en las diferentes zonas y los compañeros de la orilla de lo que se cocía por allí. Dirección a la zona 2, y abriendo el grupo comencé a remar con dificultad a causa del fuerte viento y las olas. En último lugar y cerrándolo, Caballa se percataba de que no se quedara nadie en el tintero e iba dando la novedad cada poco tiempo. En tierra, Owen nos dirigía con sus mensajes y los demás compañeros nos señalizaban las zonas por las que había menos oleaje para desembarcar. Después de los 3,5 kilómetros de vuelta contraviento y marea llegábamos a tierra exhaustos por el gran esfuerzo realizado, no obstante, siempre quedaban fuerzas para ayudar a los demás compañeros que llegaban a tierra firme con más o menos dificultad.

Compañerismo ante todo




Sobre las 11:00 am ya estábamos todos en la orilla y poco a poco comenzamos la “otra” parte de la kedada. Un tenderete con bocadillos, patatas, frutos secos y bebidas entre otras cosas nos empezaba a recuperar de la breve jornada.


Arturo llamando al personal para meter mano a la mesa



Entre picoteos, comenzaban los “cursos avanzados” de pesca, muestra de trucos, montaje de bricos y entregas de obsequios a los que veníamos de fuera.


Kurricán en acción.




Caballa explicando técnicas y material de jigging.




Obsequios para los de fuera.




Es impresionante la de detalles que han tenido en cuenta el grupo Peskama, todos de agradecer sin dejar de prestar atención a todos los allí presentes. Por supuesto no pudo faltar el bautizo de nuestras embarcaciones de mano del maestro Boinajj, siempre sonriente y servicial.








En definitiva, un día para no olvidar. Me he venido para mi casa con muy buen sabor de boca y con muchas ganas de repetir. Mi más sincero agradecimiento a todo Peskama, destacando a Caballa, Owen , Albatros y Explorer por hacer que todo lo previsto se hiciera realidad, mesas, bebida, comida y organización en general. También especial agradecimiento para Arturo2 y Cristina2 por ofrecerme su morada.
Gracias a todos de corazón.

lunes, 16 de marzo de 2009

Plecthorhinchus mediterraneus.

Toda la semana llevábamos esperando la salida del fin de semana, pues cierto gurú predecía que el sábado por la tarde el viento caía a muy pocos nudos. Era el único día que podríamos aprovechar y darnos un paseo con nuestros kayaks por nuestro litoral gaditano. Varias llamadas de Sevi y Orvallo bastaban para preparar el sitio a elegir para la salida, pero una llamada de última hora al barco nodriza de Pescador1950 hizo cambiar de planes puesto que la primera zona elegida, más a levante, tenía algo más de viento y no era plan de que nos estropeara el único día de pesca de la semana.
En principio yo iba a embarcar antes que los demás compañeros, puesto que ellos tenían obligaciones familiares o laborales, así que después de almorzar muy temprano me dirigí a la playa con intención de disfrutar de un día espléndido para navegar. El propósito de hoy era explorar una zona nueva, situada a 4,3 kilómetros del punto más cercano a tierra, distancia que también me serviría para pasar por una ruta por la que no he tenido oportunidad de ver que se cuece bajo sus aguas. Ya mojado comencé a remar hacia la zona, observando muy detenidamente los fondos para apuntar nuevas marcas si fuese necesario. El levante de la semana ha servido para aclarar las aguas, y eso se nota en que a 4 metros de profundidad se ve el fondo. Ya hacía tiempo que no veía el mar así, buena señal sin duda alguna. Elijo una muestra color boquerón para que me acompañe en mi recorrido por si hay suerte de alguna picada. Cuando llevo unos 3 kilómetros veo actividad en la sonda, así que recupero al boquerón y cambio de caña para comenzar a jigear. Doy varias pasadas pero no hay picada, con lo que sigo mi camino. Una vez en la piedra comienzo a recorrerla de un lado a otro, pero observo un fallo en mi sonda, no me marca bien. Pienso que es del traductor, ya que lo he pegado de nuevo estos días, pero en breve me doy cuenta que es fallo de la batería. He tentado demasiado a la suerte y la he agotado tras varias salidas sin cargarla, así que no me queda más remedio que soltar el rezón y pescar fondeado puesto que no sé en cuantos metros me estoy moviendo.
Las picadas comienzan en breve, pero es pescado pequeño, no dan tregua y se beben el cebo sin lograr captura alguna. Decido cambiar a otra parte de la piedra. Mientras, recibo una llamada de Orvallo pidiéndome coordenadas para dirigirse al lugar, ya están en la orilla preparados y al poco tiempo me llama también de Sevi que viene de camino. El ruame sigue presente, parece que no doy con el sitio idóneo, en parte por no ver el fondo por donde paso. A lo lejos llega Sevi, yo estoy recogiendo el rezón y me dirijo hacia él para comentarle que cambiemos de zona para probar suerte.



A unos 600 metros tenemos otro punto, esta vez contrastado con alguna de mis mejores capturas, así que manos a la obra. Con su sonda ya podemos situarnos bien sobre el fondo deseado. Nos fondeamos juntos, él por mi proa y en breve suben las primeras mojarras a bordo. A la tercer o cuarto descenso de mi cebo, noto una picada muy leve, me agrada, sé que no es un pez pequeño... me concentro en los picotazos y en un tirón de mi caña lo engancho. Solo con la curvatura de mi caña (acción 100-300) veo que tiene peso y lo contrasto con las salidas de línea del carrete, que no para de chirriar. Sevi está atento y le confirmo que es algo “gordo”. La pelea dura un poco, no me puedo arriesgar a apretar demasiado el carrete si no quiero perderlo puesto que llevo un 35 de bajo y con uno de esos tirones me parte seguro. A media agua me da la impresión de que es un pez ballesta (cochino) por la forma de tirar pero por el peso no me cuadra. Cuando veo la gran silueta bajo el kayak dando vueltas y enseñándome el lomo la adrenalina llega a la cúspide y cojo el bichero para hacerme con él puesto que con ese tamaño no lo puedo subir a bordo con este bajo de línea. Un borriquete que debe de tener más de dos kilos viene hacia arriba. Ya en la superficie me hago con él y se lo muestro a Sevi, nos quedamos perplejos de ver el gran tamaño que tiene. Al final da un peso de 2,750 kilogramos, es el primer borriquete que capturo de este tamaño, es inmenso tiene una piel y escamas como una armadura, increíblemente recia.





Proseguimos la pesca y nos hacemos con algunas mojarras más. Sevi también sube un sargo breado (Diplodus cervinus) el más longevo de los sargos.



Pronto el sol nos advierte que es la hora de la vuelta, así que recogemos y nos dirigimos a tierra con sendas líneas de curricán que no nos aportan ninguna picada.



El día ha estado precioso, la ausencia de viento, una temperatura perfecta, una mar cristalina y sin olas nos han hecho disfrutar como enanos en un parque.





Pero... ¿Y Orvallo? Ya en tierra vemos que nos están esperando y después de las presentaciones y charla nos comentan que por lo visto su compañero (Ildefonso creo, soy muy malo para los nombres) tuvo un problema en su moken de camino al punto, y es que se le olvidó colocar el tapón del autovaciado y cuando iba a medio camino se dieron cuenta de que el kayak iba lleno de agua, por lo que tuvieron que dar media vuelta y dar por concluido el día de pesca. Espero que no repitáis la experiencia compañeros.
Y colorín colorado, esta salida se ha acabado. Hasta la próxima.
Un saludo a todos.