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viernes, 22 de agosto de 2008

Salida 22 de agosto 2008

Hoy me levanté temprano para ver si windgurú no se habia equivocado, efectivamente, cuando asome la cara al patio el día estaba perfecto, aún así me llevé un ancla de capa que me fabriqué ayer por si saltaba algo de levante. Subo a la furgo el kayak y me dispongo a asomar la nariz por cortadura a ver que me encontraba por allí. El mar estaba muy bueno y la entrada mejor. Rápidamente comienzo a montar los tiestos al kayak y me dirijo a la orilla. Hoy no cuesta nada entrar. Cuando comienzo a ver en la sonda los 5 metros pongo una línea a curricán por si cae algo. Primero voy a una marca cercana pero después de varias subidas y bajadas de jig solo tengo una picada de una caballa despistada, así que me dirijo a una zona más adentro. Hoy no se ve mucha actividad en la sonda y paso un rato bailando el jig arriba y abajo sin suerte alguna. El día está un poco aburrido y decido de dar una vuelta a curricán, paso alrededor de los bolos de peces que se observan en la superficie, me acerco donde veo gaviotas sin suerte y pasados un km más o menos decido probar otra vez con otro jig. Viendo la poca actividad que nos ofrece la jornada de pesca decido ir hacia otra piedra más alejada para probar. Nada más llegar noto que aquí hay un punto determinado a unos 50 metros derivando de la piedra donde entran caballas, cosa que me interesa porque se ve movimiento. Cada vez que derivo unos 100 metros vuelvo a la marca. Pasan ya las 12 de la mañana y comienzan los dolores de brazo de tanto jigear después de 4 horas. Sigo bajando y subiendo la muestra y vuelven las caballas siempre a la misma altura. Decido echar un vivo por si algún despistado tiene hambre pero sin suerte alguna ya que sale intacto cada vez que lo levanto. Me llaman por teléfono y confirmo que en breve vuelvo a tierra por que la jornada no promete pero.... A las 13 :15 llega mi momento. Después de cambiar muchas veces el jig y de variar los movimientos habidos y por haber, paso de nuevo por la zona caliente y rrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr toma!!! Por fin el momento deseado, algo he capturado que tira de lo lindo, recojo carrete y más me suelta, decido soltar un poco el freno para que no me parta y poder trabajarlo mejor, un tirón, dos tirones.... como cabezea el bicho...No me da tregua, no es nervioso pero la contundencia con la que tira dando cabezazos me da que pensar en una pieza que saqué hace algunos meses atrás. Después de unos 6 o 7 minutos parece que ya le puedo apretar un poco y comienzo a hacerme fuerte y a subirlo, efectivamente a unos 3 metros por debajo del kayak comienzo a ver una silueta rosada lo cual me confirma que es una sama. Bichero en mano y con los correspondientes nervios lo acerco al kayak para subirlo a bordo, ¡¡¡Que impresión!!! Como aprieta la boca el tipo!!! Me cuesta la misma vida sacarle el jig incluso con el alicate. Al colocarle el pasapeces aprieta la boca y me taladra literalmente el pasador de cobre. Increíble, no quisiera que me pillara el dedo.
Ya estaba un poco desmoralizado y esta captura me alegró la mañana, menos mal que después de 4 horas de jigeo intenso tuve mi recompensa. La pieza dio un peso de 4 kg y aparte también saqué 4,5 kg de caballas que por supuesto irán metidas en aceite.



Saludos a todos.


viernes, 15 de agosto de 2008

14 de agosto.

Hoy he salido temprano, sobre las 7:15 ya estaba en el agua. El mar estaba revuelto y la entrada en la orilla no invitaba a descuidarse mucho. Había viento de poniente fuerte, que no me dejó ir a la zona que quería y me tuve que quedar más a tierra. Antes de llegar a la marca, se veía cardumen por encima del agua, las caballas estaban presentes y al llegar a la marca empezaron su aparición. Dobletes y tripletes subían a bordo, la actividad era notable y, aunque el mar estaba revuelto, se compensaba con las capturas. En un par de ocasiones, a las plumas entraron un parguito de 600 gramos y un borriquete con 1,1kg, cosa rara, pero cuando el pescado está de comer te puede entrar lo que menos te esperas. Seguía moviendo el jig arriba y abajo, cuando de repente, un gran tirón me soltaba carrete y hacía que mi caña se resintiera de su espina dorsal. Continuas salidas de línea me hacían pensar que lo que había abajo era una bacoreta, ya que en días anteriores se había sacado alguna. Es increíble la potencia de nado que tiene esta familia de túnido, muy divertida de pelear haciendo de cada combate una extraordinaria terapia de suelta de adrenalina. Al cabo de pocos minutos pude verle el lomo bajo el kayak, venía enganchada al jig y aparte también por el lomo a las plumas. Seguramente con tanto tira y afloja terminó liandose en todo el bajo de línea. Me hice con ella subiéndola con el bichero y pude disfrutar del tembleque super nervioso que tiene.
Después de esto decidí volver a tierra donde en la orilla me esperaba una línea de olas que pude sortear con suerte, menos la última, que una vez bajado del kayak lo giró y volcó. Menos mal que lo tenía todo amarrado.
La jornada finalizó con una bacoreta de 2,800 kg, 6 kg de caballas, el borriquete y el parguito. Un gran día sin duda.
Un saludo a todos.