jueves, 8 de enero de 2009

Bailando

Hola a todos, pues el viernes estuve echando un ratillo, y como la cosa tenía muy mala pinta, no pude ni enseñar mi proa al mar abierto, así que me dediqué a curricanear un poco y explorar nuevas zonas que no había tocado tan detenidamente en otras ocasiones. Había mucho viento a las 8 de la mañana, por lo que, aburrido de remar y no avanzar nada me acople en la orilla a ver que pasaba mientras desayunaba.
Suerte la mía que a la media hora el viento cambia de poniente a levante, bajando la intensidad casi a nula. Aprovechando cargué mis dos escopetas y a palear como un loco. Al poco rato unos destellos blancos a lo lejos me cantaban la presencia de pajareo por la zona y aunque lejos de mi, comencé mi avance hacia ellos. A medida que me voy acercando, gaviotas, charranes y otras aves se acoplan en el lugar formando una curiosa estampa. A mi espalda, veo que un barco se acerca, imagino que para aprovechar lo mismo que yo, así que me apresuro y en mi primera pasada triplete de bailas en las dos cañas, recojo y vuelvo a pasar, otro triplete, increíble, nunca me había pasado esto, las primeras bailas que cojo y encima de tres en tres, vuelvo de nuevo y dos en una caña y una en la otra. Que alegría me entra por el cuerpo. Pero como todo lo buen se acaba, el listo de la embarcación pasa justo por el centro de la pajarera y comienzan a dispersarse. Doy varias pasadas por la zona pero ya no hay forma, se ve que el ruido del motor ha asustado al bolo y se ha ido. En total una docena de bailas, las primeras de la temporada.
Un saludo.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Salida 8 de diciembre 2008

Hola a todos. Ayer quedé con mi amigo Sevi para echar un rato fondeado. A las 7:30 estábamos allí nosotros, la oscuridad y la lluvia que nos acompañaba mientras preparábamos los bártulos para comenzar la jornada.
Una vez asomamos la nariz por la playa os dimos cuenta que hoy iba a ser un día "especial". De momento las olas que nos aguardaban en la orilla no eran del todo pequeñas, así que tuvimos que planear un ataque con sumo cuidado si no queríamos empezar la jornada mojados.

Con suerte pudimos aprovechar un hueco y colarnos entre unas series para posteriormente llegar al pesquero. El mar de fondo daba la nota en la orilla para dejarnos pasar a un mar abierto no tan "movido".
Tranquilamente comenzamos a remar haciendo un poco de curricán sin suerte por ninguna de las dos partes. Se veía actividad a media agua y por encima se asomaban de vez en cuando ondas provocadas por peces que irían buscando un poco de oxigeno. Llegamos a la zona y nos fondeamos juntos a mi boya, preparamos los aparejos y comenzamos la jornada de pesca. Al poco tiempo Sevi empezó a notar nauseas provocadas por el meneito que había y en breve...vomitó , así que no pudo disfrutar mucho. Las picadas eran escasas y tampoco pudo olvidarse mucho del mareo.
Al final terminamos por cambiarnos de sitio y al cambio de marea empezó a cambiar la cosa. De pronto, Sevi nota una picada que le mete el puntero de la caña en el agua, una cosa muy extraña, no tiraba con nervio, no le soltaba carrete pero tampoco le daba tregua, es como si hubiera enganchado, pero a medida que pasaba el tiempo nos dábamos cuenta de que era un pez. Tras algunos minutos de lucha, de repente es como si se fuera la tensión y comienza a recoger lentamente. Cuando está arriba nos damos cuenta de que trae el aparejo que tiene al vivo echado en la otra caña, una cosa muy extraña. Nos quedamos con las caras, yo de tonto y Sevi de fatiga mareosa mirándonos y no dando crédito a lo que vivimos en esos momentos. Tengo el video, cuando lo prepare lo pongo y a ver que opináis. Después de un rato Sevi decidió irse a palear un rato para ver si se le pasaba haciendo curri. Le dejé un plomo para que lo utilizara de profundizador y así poder tocar un poco más abajo. Yo me quedé donde mismo y comencé a notar algunas picadas y aunque muy breves, salían algunas piezas de tamaño. A los 20 minutos veo que Sevi viene de vuelta y cuando está a unos 300 metros empiezo a notar unas picadas que no son normales. Muy flojitas y sin nervio, así que me concentro al máximo y en una de ellas...ZASSS! Mi caña se dobla como nunca estando fondeada, el carrete suelta hilo y me pregunto que narices está debajo de la línea. Me sorprende ver que mi bajo del 35 aguanta unas embestidas así de fuertes y no me lo creo cuando veo aparecer un lomo rosa de las profundidades. Si señor, mi mayor pieza capturada fondeado, lo acerco al kayak y vuelve a arremeter alejándose un poco, pero menos mal que tengo el carrete un poco suelto para amortiguar el tirón. De nuevo viene hacia mi y lo pongo encima mía, un maravilloso bocinegro de 1,230 gramos. Increíble, una pasada la sensación de levantar un pez así con el bajo que llevaba. Un subidón de adrenalina sin duda alguna. Cuando lo despesco me doy cuenta de que me ha entrado al anzuelo de arriba y he perdido los de abajo y el plomo, curioso pero cierto.
Sevi se acerca con paladas lentas y me comenta que tira para tierra, que no puede más con su cuerpo, así que decidimos dar por finalizado el día de pesca. Mientras se va, yo recojo los aparejos, el rezón y me voy tras de él. En la orilla nos espera una nueva aventura, que con suerte no nos castiga mojándonos.


Un saludo a todos.












domingo, 7 de diciembre de 2008

6 de diciembre 2008

Hola a todos. Aunque para el día de ayer daban algo de lluvia y un poco de viento me arriesgué a darme el madrugón a ver que pasaba. La idea era llegar hasta una zona que nunca había tocado para ver los resultados. Primeramente iría a una zona para practicar jigging y luego también me llevé un poco de cebo para descansar el hombro de tanto jigear. Entré en el agua a eso de las 8:30 am y mirad como estaba el agua....



El día perfecto, sin viento, ni frío ni calor, esplendido para pescar en nuestras monturas. Llegado el primer punto me puse a bailar con mi jig dale que te pego y a la hora más o menos sentí una picada que logré enganchar, unas enormes salidas de línea al frente, algunos cabezazos y en unos 5 o 6 minutos logré verle el lomo. Cuando se acercó al kayak hizo un extraño y no pude pincharlo, así que se volvió a dar a la fuga, creyendo yo que ya lo había perdido, pero al recobrar carrete de nuevo lo pude acercar y esta vez pude subirlo. Un bocinegro que me dio bastante guerra para el peso que tenía. 2,580 kg.


Poco después un barco gracioso se puso a levantar un trasmayo a 100 metros mío, así que se acabó lo que se daba. Decidí irme más adentro y tocar la parte nueva. Pero una vez en la zona la profundidad no era demasiada para el jig, así que me fondeé y probé con cebo. Primeramente no dí con un sitio bueno, así que me cambié a uno que vi llegando y una vez allí comenzaron a salir sargos de buen porte, uno que pesó 600 gramos y algunos de 500. En la foto no aparecen todos porque ya no entraban en la proa del kayak, pero habría unos 4 o 5 más. También entró un bocinegro de 550gramos.




Ya de vuelta volví a jigear un poco donde primero y a la media hora también tuve otra picada muy gorda, esta me partió un 80 por el nudo del jig. No pude ver que era pero tiraba como un condenado/a. Se llevó la muestra y me quedé con la cara de tonto, pero bueno son cosas que pasan y no me puedo quejar de como iba de cargadito.

Un saludo a todos.

domingo, 23 de noviembre de 2008

22 de noviembre 2008

Aunque esta mañana el parte daba algo de viento, me arriesgué a darme el madrugón e ir hasta la playa. Tenía pensado ir a una zona nueva por explorar, por lo menos por mi parte. El frío de la mañana me hacía tiritar mientras preparaba los bártulos.
Llegué a la zona y la actividad era nula, sobre las 10:00 empezó un viento insoportable, que hizo plantearme la vuelta. En una de las últimas pasadas logré una picada encima de la piedra, regalándome minutos más tarde un precioso dentex de 1,810gr. Poco más se pudo hacer y me quedé con las ganas de seguir en la zona, ya que me tuve que volver a tierra a causa del viento. En pocos minutos derivaba unos 200 metros de la marca y apenas se podía jigear con calidad.
Aquí unas fotillos.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Salida 11 de noviembre

Un día más me echo al agua un rato...El levante del lunes me daba buena espina ya que seguro que aclararía las aguas. Tenía varios factores a mi favor, la actividad para ayer era buena, la marea me favorecía para hacer dos tipos de pesca, curricán y fondeo, y era el único día de la semana (según el gurú) que no haría levante, aunque hoy tampoco hace....
A las 7:45 ya estaba en el agua con mis muestras paseando. Primeramente serían de superficie ya que la zona no permitía otra, y luego le dejaríamos paso al curricán de fondo para terminar con unas tres horas de fondeo. El día perfecto, sin sol ni viento, el mar como un plato, ya solo quedaba el toque de la varita mágica a mi kayak. Ni media hora pasó cuando uno de mis carretes comenzó a chirriar, pensando en un enganche por la zona rocosa en la que pasaba, me dispongo a recoger y noto tirones, así que los nervios aparecen y empiezo a recoger, a lo lejos veo chapoteo, y a unos metros del kayak veo que es una lubina que viene con la boca abierta, pero mi suerte cambia cuando se despesca a escasos dos metros de mi montura.
Vuelvo a dar algunas pasadas por la zona pero sin suerte alguna, con lo que doy comienzo al curricán de fondo. Llego a la zona a investigar con una tormentor de 9cm, acompañada por un plomo de 300 gramos de fabricación propia. En la otra línea una magnum de babero metálico con 150gr de lastre. Pasaba una hora más o menos cuando a la magnum le llega su hora, una gran picada que me ponía los bellos de punta. Sin pensarlo comienza el combate, me cuesta recoger bastante, continuos tirones de locomotora hacen que mi kayak vaya de un lado a otro, y cuando llevo como 6-7 minutos peleando me quedo sin tensión.... Subo el aparejo y me ha partido un 50 de línea y se lleva la joyita.... ¿SI VERDAD? pues a ver si tiene narices de romper un 80. Sin dudar monto en las dos cañas sendos bajos del 80mm para no volver a quedarme con las ganas. Vuelvo a palear. A los 30 minutos vuelto a tener una picada, menos potente, que al poco hace subirme al kayak una sama de 1.140gramos.

Me vuelvo al lío y llega mi hora, otra gran picada hacía cabecear mi caña en los cañeros de curricán, peleo un rato, pero tira raro, me da por pensar que es un cochino de los grandes porque da vueltas debajo del kayak, pero cual es mi sorpresa cuando un color tornasol aparece del fondo, un gran dentex me enseña su hocico, bichero en mano lo subo junto a mi para darle la bienvenida. Viene bien enganchado a mi tormentor tuneada, menos mal que le cambié las poteras por unas más grandes.





Tengo un buen subidón ya que son las primeras piezas de esta clase que capturo a curricán de fondo, y espero que no las últimas. Bueno hasta aquí la jornada de curricán de fondo que dio sus frutos. Luego estuve un rato fondeado y también salieron algunas piezas.

Esta fue la pesca en total menos tres mojarras que no entraban .