Buenas a todos, vaya cuatro días que hemos pasado... Uno deseando darse un paseo en el agua y nos tuvimos que quedar con las ganas. El jueves a las 7:30 estaba yo allí, en la playa, creyendo que podría salir, en fin, un poco nubladillo, poco viento, así que lo preparo todo, cierro el coche y me dirijo a la orilla, hoy va a ser un gran día para navegar...¿Para navegar??? Hubiera quedado mejor decir para volar porque no veas el temporal que se levantó en menos de 5 minutos, no solo de viento, sino lluvia. La predicción era de viento de 10 nudos, idóneo para la vela, pero bueno, un día malo lo tiene cualquiera.
El viernes ni se me ocurrió salir ya que daba la misma predicción que el día anterior, así que ni asomé mi nariz a la playa.
Pero el sábado daba bueno, sin viento, eso sí, con olas, pero bueno, la mala mar moderada algunas veces viene bien. La misma aventura, la misma hora, en la playa al amanecer, el tiempo bueno,lo vuelvo a preparar todo y...

Chaparrón del cuatro ¿De que van los meteorólogos? Fallan más que una escopeta de caña. Pero es que en casi todas las páginas daban lo mismo, nublado pero sin lluvia, con algo de aire, pero bueno, de nuevo a desmontar y para casita.
Domingo... Hoy voy a cambiar de tercio, no da nada de viento, con algunas olas, así que me voy sin la vela a practicar un poco de jigging por una zona que hacía mucho tiempo no tocaba, Cádiz. Pues bien, llego a la playa, había olas pero nada del otro mundo, otras veces he salido con series más seguidas incluso de más tamaño.

Que bueno, hoy me voy a poner el hombro como un melon de tanto jigear. Sí, por fín el tiempo está bueno, soleado aunque con algo de aire(no llevo vela). Lo vuelvo a preparar todo, mientras llega un compañero que pasa por el lugar (Dani Toitosur creo) saludos cordiales y mientras él termina de prepararlo todo me voy para la orilla, observo las series de olas, busco el hueco para atacar la rompiente, preparo la pala para la salida y en la primera arrancada la reviento, sí, como lo leeis, reventé la pala, se rompió de cuajo y se fué al fondo.

Increible pero cierto, esto es la primera vez que lo veo. He de decir que es la pala que trae el hobie de serie, una pala normalita, aunque de carbono desmontable y que siempre llevo para emergencias, ya que para palear suelo llevar una Robson (esta vez pensé llevarla pero ya sabeis lo de Murphy).
Mientras Dani intentó salir por la barra de olas pero había un escalón de arena donde la fuerza de las olas era tanta que no logró sortearla y tuvo un pequeño sustillo, así que nos tranquilizamos en tierra, observamos bien y cuando se decidió lo ayudé con un empujoncito para que tuviera un poco de más velocidad para afrontar las olas, con suerte pasó y se adentró sin más dificultades.
Yo, mientras tanto observé y me dieron ganas de entrar, pero el problema no era ese, sino la salida ya que suelo practicar la salida de espaldas a la orilla encarando la ola, pero sin la pala no me atrevía, y menos a salir con las olas de popa. Así que de nuevo me quedé con las ganas, con rabia me fui. Tuve algunos amagos de entrar pero cuando las cosas no salen bien ya ni me atrevo, parece como si el destino no quisiera que entrara, así que ajo y agua, eso es lo que hay.
Así que ya veis, tres salidas, tres centros de donuts que me comí.
¿Y ustedes, habéis disfrutado por lo menos?